28 MARZO, 2026
La muestra Imagografías de diversidad: el entre-medio de la cultura, fue inaugurada en agosto de 2021 en el Museo Mural Diego Rivera. El montaje cuyo catálogo recién publica el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, ofreció un recorrido por más de 50 obras gráficas, realizadas en México por artistas provenientes de diferentes latitudes del mundo, que dialogaron con el mural de Diego Rivera, Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947), lo cual permitió reflexionar sobre la noción de diversidad desde la cultura y el arte.
Curada por Adolfo F. Mantilla a partir del acervo que actualmente resguarda la Academia de Artes, en colaboración con el proyecto Arte y Cerebro del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), esta muestra se exhibió con motivo de los 20 años de la Declaración Universal de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sobre la Diversidad Cultural.
Así como la exposición, el catálogo permite no solo nuevas lecturas sobre el mural de Diego Rivera, sino una profunda “reflexión sobre cómo es representada la diversidad desde el arte y la cultura, y cómo es percibida y procesada en el cerebro humano”, explicó en entrevista Francisco Fernández de Miguel, quien realizó una investigación neurocientífica en el contexto de la muestra, y colaboró con el texto El entre-medio de la cultura y sus entrelazamientos neurolingüísticos.
“En el texto se explica por qué estudiar la diversidad desde el arte y se profundiza en las contradicciones que se presentan en la percepción sobre la diversidad […] Creo que aportar conocimiento científico a esta reflexión que propone la exposición sobre la diversidad le añade valor”.
Detalló que parte del texto explica la investigación realizada durante la muestra, la cual incluyó la utilización de un encefalograma para registrar las regiones del cerebro que se activan frente al muestrario de imágenes extraídas de la exposición.
El especialista añadió que por el lado de la semántica se sabe que añadir color amarillo a las imágenes reduce la sensación de tristeza y aumenta la sensación de alegría. “En la investigación descubrimos que algunas regiones del cerebro responden con ondas de frecuencia específica, como la gama, que se activa en la corteza frontal ante situaciones que requieren toma de decisiones”.
Destacó también que la corteza frontal e hiperfrontal tuvieron activaciones ante sensaciones de alegría producidas por las imágenes, lo cual todavía se está validando, puesto que se tiene que hacer suficiente estadística con los datos recogidos. El resultado concreto es que hay una activación de estas bandas, posiblemente también de bandas beta, en las respuestas cerebrales a la alegría.
