26 MARZO, 2026
Este jueves está prevista la eutanasia de Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, tras un proceso judicial de casi tres años en el que se enfrentaron su decisión de morir y la oposición de su familia.
Lo tenía muy claro desde el principio […] los últimos años no me ha ido muy bien en la vida.
Esto relató hace unos días la joven de Barcelona, quien decidió dejar su testimonio en una entrevista grabada para el programa ‘Y ahora Sonsoles’, de Antena 3.
La vida de Noelia estuvo marcada desde los 13 años por la separación de sus padres y quedó bajo tutela de la Generalitat de Cataluña; esto provocó distintas situaciones, incluso, dijo, fue víctima de abusos sexuales que le provocaron una depresión constante.
El último de esos episodios ocurrió poco antes de octubre de 2022, cuando se arrojó desde un quinto piso, pero sobrevivió, aunque con una lesión irreversible que la dejó parapléjica.
Tras ello, narró que su vida se redujo a depender físicamente de asistencia, con dolor persistente, una sensación de agotamiento e incrementó su depresión y por ello, dijo, tomó la decisión de solicitar la eutanasia.
El procedimiento en España requiere evaluaciones médicas, dictámenes independientes y la validación de un órgano específico; su caso fue revisado por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que en julio de 2024 resolvió por unanimidad que cumplía con los requisitos.
La eutanasia se autoriza a mayores de edad con capacidad de decidir, que padezcan una enfermedad grave o condición irreversible con sufrimiento intolerable y la solicitud debe presentarse dos veces, además de ser evaluada por dos médicos.
La eutanasia fue programada.
Inicialmente, la eutanasia fue programada para el 2 de agosto de 2024, pero el proceso se detuvo porque su padre impugnó la decisión, apoyado por el despacho Abogados Cristianos.
El hombre argumentó que su hija no tenía la capacidad mental para tomar esa decisión y buscó frenar la aplicación del procedimiento, por lo que el trámite médico se convirtió en un proceso judicial que se extendió durante más de un año
El caso avanzó por distintas instancias judiciales, desde un juzgado de primera instancia, que revisó la solicitud de eutanasia y los dictámenes médicos; luego fue a la Audiencia Provincial, que evaluó los argumentos presentados por la familia y los profesionales de la salud.
Posteriormente, el Tribunal Supremo de España rechazó el recurso de casación interpuesto por el padre en enero de 2026, y confirmó que Noelia tenía capacidad para decidir y que su solicitud cumplía con la ley.
Finalmente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, desestimó el último recurso presentado por Abogados Cristianos y dio pie a que se concretara procedimiento a favor de la joven.
Mientras, durante este recorrido judicial de más de dos años, Noelia permaneció ingresada en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes, en Barcelona donde, dijo, su padre nunca la visitó, aunque desde antes su relación era distante.
Según la joven, esa ausencia reforzó su sensación de soledad y agotamiento emocional, y reforzó su decisión de solicitar la eutanasia.
Sin embargo, su madre, Yolanda Ramos, aunque se opuso a la eutanasia, permaneció a su lado hasta los últimos días del proceso, apoyando a Noelia en la medida de lo posible, mientras la joven insistía en que su decisión era firme y que no deseaba que ningún familiar presenciara el procedimiento.
