agosto 6, 2025
Las medidas preventivas y de acción contra el brote del gusano barrenador en los corrales de engorde en México le costarán a los ganaderos unos 400 millones de dólares al cierre del año, según la Asociación Mexicana de Productores de Carne (Ameg).
Este sobrecosto, solo por la atención a este nuevo brote, se suma a los treinta millones de dólares mensuales que pierde el sector ganadero mexicano por el cierre de la frontera norte de México a la exportación de ganado vivo hacia Estados Unidos.
La medida impuesta por EE.UU. desde hace dos meses responde a la detección del gusano barrenador en regiones del sur de México, una plaga que el propio sector asegura haber contenido con protocolos sanitarios reforzados, inspecciones uno a uno, trazabilidad genética y colaboración estrecha con el regulador Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Enrique López, director de la Ameg, reveló -en conferencia de prensa este miércoles- que los ganaderos asumen un costo adicional de 122 mil pesos por cada jaula de engorde, la cual tiene en promedio 75 cabezas de ganado en pie, es decir, un costo por cada animal de mil 600 pesos.
López detalló que estos mil 600 pesos por cabeza por la sobrerregulación del ganado ante la plaga se cuenta desde su origen y hasta bajarlo en un punto de inspección, “animal por animal para verificarse”.
Además, la asociación estima costos por los baños, gastos veterinarios, medicamentos, el costo del flete de la jaula donde se envían a revisión, el transporte, la documentación, los alimentos, además de la merma que se genera en el ganado, que se convierten en pérdidas al no poder salir del país.
